Meditando conmigo mismo lleve a una conclusión. No soy una persona carismática asi que si quiero que alguien se fije en mi tengo que buscar una forma de hacer notar lo que yo puedo brindar.
Es un trabajo largo y hasta tortuoso aveces. Pues lo que yo tengo para ofrecer pocos son los que lo notan y pocos más aun son a quienes le interesa.
Con esto en mente decidí hacer una prueba y encontré el momento y la persona indicada.
No puedo decir que no obtuve nada pues seria mentira a mi mismo. Lo que se puede decir es no haber obtenido los resultados que quería.
Analicemos el caso: conseguí una relación de amistad muy buena.
Mensajes de texto temprano por la mañana, y ya entrada la noche, aveces sin siquiera motivos.
Pequeñas escenas de celos, disimulados pero lo son.
Algunos histeriqueos por acá y por alla.
Evidentemente tenia la posibilidad de algo, había conseguido, o eso creía, una oportunidad.
El juego estaba cerca de concluir. Sin saber que cartas podía tener, pero con algunas sospechas, reveló mi juego.
Sorpresa grande me llevo cuando me dicen que a pesar de mi numera mano, no consigo nada contra la suya.
El juego había terminado. Se mostraron las cartas y perdi. Como buen jugador fui, durante el juego, dejando pedazos de una cuerda de escape que termine usando antes de lo que creía.
Ahora es la hora de las dudas:
Que falto?
Realmente tenia una oportunidad o fue mi emoción la que género tal ilusión?
Porque buscan una personalidad dentro de un aspecto?
Porque no da importancia a eso que dice buscar con tantas ansias cuando se lo ofrecen?
Preguntas que de seguro no voy a poder responder solo, y menos a corto plazo.
Largas sesiones de charlas con mi hermana del alma necesitaré para dar almenos u pequeño haz de luz a estas interrogantes.
Y la pregunta final. Sirvió? Vale la pena tanto trabajo y esfuerzo para tan sólo una pequeña oportunidad?
Aun no lo se.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario